Monday 04th January 2016,
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Kia Rio: estilo y calidad

Tiene diseño de peter schreyer, buen equipamiento y gran confiabilidad. Manejamos la versión automática


Fieles a la tradicional paciencia y disciplina que los orientales suelen mostrar, Kia recorrió como fabricante de automóviles un camino de manera firme, con objetivos claros y bien determinados. De ese modo, la marca dio pasos firmes hacia sus metas entre las que la expansión mundial era prioridad absoluta.

De ese modo, después que los japoneses, pero antes que los chinos, los coreanos se lanzaron a la producción de modelos que, en principio, se caracterizaron por un bajo precio para conquistar mercados.

Aquellos primeros productos estaban lejos en términos de calidad de los modelos europeos, japoneses o americanos.

Pero supieron acortar esas distancias hasta lograr niveles de confiabilidad por encima de la media de sus competidores.

Así, con buenos precios, producción a gran escala y mecánicas confiables comenzaron a presentar productos en distintos segmentos.

En esa movida hay que ubicar al Kia Rio, un compacto del segmento B cuya primera generación fue lanzada en 2000, en versiones de 4 y 5 puertas, con motores delanteros transversales y un diseño carente de personalidad y poco atractivo.

La segunda generación del Rio llegó en 2005, desarrollada sobre la plataforma del Hyundai Accent, con más calidad y un diseño que lo acercaba bastante al Ford Fiesta de aquel año. Finalmente, en el Salón de Ginebra de 2011 debutó la última generación, ahora con estilo nacido de la inspiración de Peter Schreyer, que se hizo cargo del área de diseño en 2006 y desarrolló el ADN de la marca con el concepto de Nariz de Tigre utilizado en casi todos los modelos de Kia.

En esta caso no se trata de una evolución del modelo anterior, sino de un cambio absoluto. Para empezar hay que hablar del diseño. En nuestro país se vende la versión de cinco puertas, con un aspecto muy joven y deportivo.

Atractivo, ahora sí mucha gente puede acercarse al Rio seducida por el diseño. Y en este caso, contradiciendo al refrán, las apariencias no engañan, ya que una vez en el interior, el auto mantiene una coherencia absoluta con lo que Schreyrer propone desde el exterior.

Buen diseño, calidad y terminaciones hacen de la vida a bordo una experiencia agradable.

En nuestro mercado, Kia Argentina ofrece una sola carrocería, como dijimos la de cinco puertas, con motor naftero 1.4 de 109 CV de potencia máxima. Lo que sí pueden elegir los usuarios es la caja, ya que tiene dos posibilidades: una manual de 6 marchas (US$ 24.300) o una automática de 4.

Ambas versiones ofrecen el mismo nivel de equipamiento, que incluye apertura interna de tanque de combustible, apoyabrazos con compartimento, Bluetooth (manos libres), cierre centralizado de puertas, comando satelital de audio en el volante, control de velocidad crucero, dirección asistida eléctricamente, equipo de audio CD/MP3 y entrada AUX/USD, guantera refrigerada, rueda de auxilio de igual tamaño que el resto con llanta de aleación y aire acondicionado ecológico.

En el rubro seguridad tiene ABS, doble airbag, luces antiniebla, anclaje Isofix para la silla de bebe, apoyacabezas delanteros y traseros, y spoiler con 3ª luz de freno.

Otros detalles de equipamiento de serie son espejos exteriores color carrocería eléctricos (calefaccionados), llantas de aleación, manijas de puertas color carrocería y techo solar corredizo con comando eléctrico.

Nos pusimos al volante de la versión equipada con caja automática de cuatro marchas. El interior es confortable y espacioso, con dimensiones generosas para las plazas traseras gracia a una distancia entre ejes de 2,570 metros, muy buena para la categoría.

El motor 1,4 de 109 CV funciona de manera impecable, con buena respuesta a cualquier régimen. En este caso, la caja automática de 4 marchas prioriza el confort, por lo que no hay que esperar de esta trasmisión respuestas deportivas, pero compensa esa limitación con una conducción muy aliviada en el pesado tránsito cotidiano.

El comportamiento ágil en ciudad y en ruta también responde a un buen desarrollo de suspensiones; sin ser demasiado rígidas, la carrocería no muestra tendencia al cabeceo ni al rolido, lo que le otorga una gran estabilidad de marcha. También en este caso la distancia entre ejes favorece a un comportamiento dinámico muy aplomado.

Como todo automático hay que hacer los cambios con el pie derecho. Si se lo pisa con demasiada fuerza aumenta el consumo, y con un tanque de 43 litros será necesario parar más seguido a cargar combustible, pero quienes conduzcan con mayor cuidado podrán recorrer 100 kilómetros en ciudad con algo más de 9 litros.

Buen espacio de baúl para un cinco puertas, con la posibilidad de ampliar la capacidad de carga rebatiendo los asientos traseros.

El Kia Rio es, en definitiva, una muy buena propuesta en el segmento de los compactos; además ofrece una garantía de 5 años o 100.000 kilómetros, algo distintivo de la marca coreana.
Fuente de la nota: http://www.lanacion.com.ar/1668395-kia-rio-estilo-y-calidad

 

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