Tuesday 21st November 2017,
Sobre4ruedas.com

Cadillac V16 Imperial Sedan de 1930, para reyes o presidentes


Cadillac V16 Imperial Sedan (1930)

Muchas veces se piensa que más es mejor. Sin embargo; la mayoría de las veces eso no es regla. Solo algunas veces, ese axioma es valedero, como cuando a Cadillac se le ocurrió hacer un motor de serie de 16 cilindros para su modelo Cadillac V16 Imperial Sedan de 1930. He aquí su historia.

Suponemos que Henry Ford, por muchos años, debe haber estado disgustado por desprenderse de Detroit Automobile Company and The Henry Ford Company. No por lo rentable que era, al contrario le estaba dando cuantiosas pérdidas, sino porque de este desprendimiento surge Cadillac. En dicha empresa estaba W Murphy que se iba con la compañía. Para ello, solicitó a su proveedor de motores Leland & Faconer Co. que la tasara. Pero Henry Leland sugirió no venderla. Murphy le hizo caso y fundó a Cadillac Automobile Co. y dos años después se incorporó Leland como socio y presidente.

El primer vehículo fue en 1903, un monocilíndrico que tuvo un interesante éxito de ventas superando las 2.000 unidades el primer año. Pero lo que si crecía considerablemente, era el prestigio de la compañía. Y eso se debía a Leland, ya que sus inicios industriales fueron en la empresa de armas Colt, y fue ahí donde adquirió una precisión muy elevada para la industria, algo que todavía no se veía en los automóviles de la época.

Como solía suceder en esos tiempos, las empresas se decidían por las competencías deportivas para publicitar sus modelos. Y es en 1908, que Leland lleva 3 unidades al circuito de pruebas en Brooklands donde se disputaba el trofeo Dewar, organizado por el Royal Automobile Club de Londres. La prueba consistía en recorrer 800 km sin inconvenientes, y los tres vehículos cumplieron con el objetivo. Pero para demostrar la superioridad, una vez concluida la prueba, varias partes se desarmaron y se mezclaron con partes nuevas. Sin saber cuales eran las usadas, los automóviles fueron rearmados y emprendieron un nuevo recorrido de 800 km.

Al regreso a Estados Unidos, el éxito había catapultado a Cadillac a un estado de superioridad, que sedujo a la GM. La compañía dirigida por Durant, se encontraba en una situación económica delicada. Y la adquisición de Cadillac, le iba a dar un nuevo respaldo ante sus acreedores y ante los bancos a los cuales debía recurrir para solicitar dinero fresco. Una de las condiciones era que Leland continuara al mando y gracias a eso, la GM pudo respirar aliviada, ya que en 5 años recompuso sus finanzas. Ahora si, General Motors, integrada por Buick, Oldsmobile y Cadillac podía hacerle frente a Ford Motor Company.

Cadillac fue una empresa pionera en los avances tecnológicos: el primer arranque eléctrico, vidrios en las ventanillas para proteger a sus ocupantes, caja de cambios sincronizados, un servicio post venta acorde a la marca y un motor V8 refrigerado por agua, que fue utilizado en sus autos a partir de 1915. El mismo era de un poco más de 5 litros y 70 Cv. En 1917 Leland deja GM y funda la empresa Lincoln, que se incorpora a Ford Motors Co en 1922. Con el tiempo se transformaría en la competencia de Cadillac. Ford había aprendido la lección.

Uno de los problemas comunes para los fabricantes, era la pobre calidad de los combustibles. Para obtener mayor potencia, entonces debía recurrir a motores de mayor cilindrada, pero tales tamaños de pistones y cigueñales, originaban grandes vibraciones, que sumadas a los casi inexistes caminos, hacían poco confortable los viajes. En 1926, de la mano del ingeniero Nacker, comienzan a desarrollar un motor de 12 o 16 cilindros, que giraría a menos vueltas, reduciendo las temibles vibraciones. Nacker había visto en Francia el proyecto de Bugatti de 16 cilindros para la aviación y decidió aplicarlo.

El resultado fue un V16 a 45 grados, de 7.408 CC, con una potencia entre 175 y 185 CV, alimentado por dos carburadores Cadillacs y dos bobinas. Gracias a este motor, el auto podía circular a 160 km/h, sin mayores contratiempos. El bajo ruido y las casi inexistentes vibraciones, hacían de este modelo, el ideal para los grandes artistas, reyes o presidentes. La carrocería corría a elección del comprador, siendo el más característico el de Fleetwood.

Ese modelo es el que ven en las imágenes, video y en las fotos de la réplica correspondiente al número 6 de “Los más bellos Coches de Época”, editorial Altaya, edición Argentina.

Te gustó este artículo? Compártelo!

Dinos lo que piensas